• Carla Salamanca

¿Por qué tener culturas organizacionales en donde el centro es la gente?



¡Por fin Viernes!, ¡Me urge que ya sea Viernes!, ¡Se me está haciendo eterna la semana!. Son frases muy recurrentes en el ámbito laboral. Y si volteamos a ver cifras, 80% de los millenials (los cuales son el 75% de la fuerza laboral global) en el 2019 según Gallup estaban completamente desvinculados emocionalmente de sus trabajos y empresas, que quiere decir esto, que están desgastados, están cansados de solo producir, competir y dar resultados.

Ahora imaginemos en medio de una pandemia mundial en donde la única interacción social que tenemos por medio de una computadora, seguramente han aumentado las cifras y no solo con millenials si no con todas las generaciones laborales.

Si comenzamos a hacernos preguntas como ¿Qué es lo que nuestra quiere de nuestro lugar de trabajo? O ¿Qué es lo que como organizaciones podemos hacer para atraer y retener a nuestra gente? Podemos comenzar a darnos cuenta de lo siguiente:

- Los valores que fomentamos como empresas.

Hay demasiados acercamientos en que podemos cimentar nuestras organizaciones y nuestras culturas, centradas en nuestros clientes, enfocadas en competir o incluso en hacer el bien comunitario.

Cuando establecemos valores organizacionales que no solo sean una bonita postal en nuestra pared, podemos generar comportamientos que guíen y empoderen a nuestros colaboradores a tomar mejores decisiones y actuar bajo ese estandarte. Ansiar los valores organizacionales como valores personales es lo que deberíamos de buscar como empresas.

Cuando establecemos valores que van más allá del respeto, responsabilidad y honestidad, podemos dar por hecho que como empresa actuamos bajo esa línea de transparencia y lo ideal es que podemos fomentar en las personas que trabajan con nosotros a generar comportamientos nuevos que nos puedan llevar a un nuevo nivel de consciencia social.

Tenemos la idea de los negocios que todo es acerca del dinero. Todo lo que hacemos va enfocado a generar más rentabilidad, ser más productivo, etc… Sin embargo, podemos romper ese paradigma y ver los negocios como una palanca para generar comunidad en la que ofrezcamos nuevas oportunidades de comportamiento a las personas que están involucradas con el negocio.

- Balancear la vida personal y laboral de las personas

Algo que nos desvincula por completo en los espacios laborales es la continua competencia que genera, no solo entre negocios, sino también entre colegas con la meta de conseguir el mejor puesto dentro de la empresa.

Buscando que nuestros colaboradores alineen su propósito personal con el propósito de la empresa, podemos comenzar a fomentar la aceptación de diferentes perspectivas de pensamiento.

Como seres humanos nuestro más grande llamado es crecer y mejorar como personas realmente auténticas. Por lo tanto, como empresas podemos fomentar que nuestra gente además de ser nuestros trabajadores puedan ser madres de familia, pareja, jugador de volibol los sábados, amigos.

Cuando las personas somos aceptados realmente como somos y con nuestro propósito personal intacto, logramos resultados extraordinarios que se traducen como mejores resultados para las empresas.

Si nosotros como empresas pudiéramos ser mejores cuidando a las personas, más humildes, más empoderadoras, mejores escuchando y mejores mapeando el impacto que generamos en la sociedad; ejerceríamos nuestro poder con mayor cuidado y enfocado a generar un mundo mucho más humano.

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