• Carla Salamanca

Los pensamientos también son hábitos: ¿cómo percibimos el éxito?

#DesarrolloPersonal #Hábitos #CrecimientoPersonal



Para C3 una definición real de éxito es que todos los negocios tengan un impacto positivo.


De niño y adolescente crecí con un concepto de éxito, un esterotipo de gente exitosa, un modelo de negocio exitoso, etc… Si pudiera buscar un común denominador dentro de estas ramas podría decir que el éxito lo medía en cuestiones financieras, concluyendo que una persona exitosa era aquella que tiene libertad financiera. Incluso si nos ponemos a evaluar, la historia, la educación y sobre todo los medios de comunicación y entretenimiento nos moldean ese concepto de éxito.

Películas, series e incluso caricaturas en las que vemos a personas trajeadas con un portafolio, dueñas de empresas multimillonarias diciendoles que hacer a otras personas, con agendas ocupadísimas y llenos de cosas que hacer, con una familia grande, una casa enorme y con muchos lujos.

Sí, si me preguntan, así era mi concepto de éxito hace unos años. Y si lo extra polo al mundo organizacional, podría hacer la analogía a que un negocio exitoso es un negocio enorme, con mucho dinero y muchas ganancias, muchos empleados con muchas cosas que hacer durante el día y que sobre todo con una fórmula secreta para tener una ventaja competitiva e irreplicable por lo tanto destroza a toda su competencia en cuestiones de innovación.

Sin embargo, gracias a mi trayectoria profesional he tenido la oportunidad de cuestionar la manera en la que los negocios y el mundo organizacional está actuando hoy en día y he llegado a la conclusión de que claramente la manera en la que estamos trabajando no nos está funcionando. Datos y cifras alarmantes como que la cantidad de suicidios en el mundo ha aumentado un 24% por temas de ansiedad relacionados al trabajo, gente que en sus ventitantos comienza a consumir ansiolíticos sin receta por no tener tiempo de acudir al médico para recibir una terapia adecuada. En México, de 100 trabajadores 10 personas beben en exceso, 30 fuman y 10 sufren violencia, abuso o acoso laboral. En el 2018 se registraron alrededor de 4 millones de trabajadores con depresión, únicamente en nuestro país. ¡Son datos preocupantes!

Y la cuestión está en que nos hemos enfocado tanto en obtener este “éxito” prometido, que no estamos al tanto del daño y sufrimiento que estamos causando con esas decisiones y maneras de actuar.

Si pudiera ofrecerles una alternativa, sería la siguiente:

¿Podemos reinventar la manera en que percibimos nuestro sueño del éxito?

Stephen Covey, define los hábitos como la intersección entre el conocimiento de “qué hacer y por qué”, la capacidad de “cómo hacerlo” y el deseo “de querer” hacer alguna conducta repetida de manera regular; podemos afirmar que adquirir nuevos hábitos entonces, es constituir una nueva habilidad, un nuevo conocimiento e incluso también podemos constituir nuevos pensamientos.

¿Cuáles pueden ser esos nuevos pensamientos? Negocios con una mentalidad de ganar – ganar para todos sus involucrados, culturas organizacionales enfocadas 100% en la gente y en mejorar su calidad de vida, liderazgo consciente y ejemplar. Una sociedad en donde todos busquemos estar en el mismo barco, más allá de estar únicamente en el mismo océano. Para C3 una definición real de éxito es que todos los negocios tengan un impacto positivo, más humanos y más rentable para todos sus involucrados.

Sin embargo, restructurar esta forma de pensamiento no es tan sencillo ya que el tiempo promedio para formar un nuevo hábito según estudios varia entre los 66 y los 254 días dependiendo de la tarea. Es por eso que en C3 los invitamos a cuestionarse los paradigmas de éxito que les son presentados todos los días a través de diferentes medios: redes sociales, programas de televisión, medios de comunicación, etc. Cuestionarse estos paradigmas socialmente aceptados los puede llevar a crear su propia definición de éxito desde una perspectiva más consciente.

2 vistas0 comentarios