• Carla Salamanca

Lo femenino y lo masculino, el balance en la empresa

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Al hablar de hombres, mujeres y empresas, es común que escuchemos sobre paridad de género, brecha salarial y el techo de cristal, pero lo femenino y lo masculino no solo se manifiestan en las personas, sino que también en la empresa misma. Históricamente las empresas fueron fundadas por los hombres, por ello desde sus raíces estas han seguido lógicas masculinas. Es por esto, que la idea de la competencia empresarial sigue la misma lógica masculina que se utilizaba para competir por presas y conquistas. Aún así­, este modo en que funcionan los negocios se dio cuando solo los hombres formaban parte del mundo laboral., por lo que al incorporarse las mujeres, ¿qué ha cambiado? o aún más importante; ¿qué debería haber cambiado? 

Las empresas tienen comportamientos y características que corresponden a arquetipos designados por género. A los hombres se les asocia la capacidad de tomar decisiones, lucrar con sus actividades, tomar la iniciativa y ejecutar proyectos. Por otro lado, a las mujeres se les atribuyen las cualidades del cuidado, la empatía, cooperación, creatividad y servicio. Lo cierto es que todos tenemos en nosotros ambos tipos de comportamientos, al aplicarlos a las empresas, el reto consiste en mantener el balance cuando por tanto tiempo lo masculino ha dominado el mundo de los negocios. Nilima Bhat y Raj Sisodia, co-autores de Liderazgo Shakti, lo plantean a través de Adam Smith. Señalan la popularidad y puesta en práctica de su libro La Riqueza de las Naciones, que concentra enseñanzas sobre valores masculinos para estudiar la economía, y como a la vez se ha dejado de lado su otro libro fundamental; Teoría de los Sentimientos Morales, que contiene el lado más femenino de sus enseñanzas.

Parte de la filosofía del capitalismo consciente consiste en recuperar estos valores femeninos que parecen haber sido olvidados o simplemente ignorados. El objetivo de esto no es solo la inclusión, sino la construcción de un mundo de los negocios mucho más humano y que a la vez demuestra ser más rentable, ya que la unión hace la fuerza. Nuestro modelo basado en características principalmente atribuidas a los hombres en las empresa, gobernanza y liderazgo es inadecuado. Necesitamos conjuntar nuestros atributos, para generar un modelo que contenga lo mejor de ambas partes. Es por esto, que necesitamos transformar nuestros negocios, hay que ejecutar pero escuchar, competir pero también cooperar y monetizar pero sobre todo tenemos que juntas buscar crear valor. Cuidemos el balance en nuestras empresas, así construiremos mejores negocios que nos ayudarán a crear el mundo en el que realmente queremos vivir.

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