• Carla Salamanca

La startup consciente que hoy es un referente mundial

#EmprendimientoConsciente #CapitalismoConsciente


¿Te has preguntado sobre el impacto que tiene en tu cuerpo y en el mundo la comida que consumes todos los días? En 1980, un joven emprendedor que percibía la comida enlatada como comida sabor a “plástico”, se atormentaba con la idea de pensar que bocado a bocado se infectaba él y el planeta. Esta problema se convirtió entonces en su inspiración y empuje para convertirse en uno de los empresarios más conscientes y reconocidos a nivel mundial con la fundación Whole Foods Market.

Para Whole Foods el impacto en el cuerpo y en el mundo de la comida se convirtió en su propósito. "Nutrir a las personas y el planeta”, una frase simple pero poderosa que construyó un imperio consciente, y una nueva manera de percibir los negocios.

Para John Mackey, la manera tradicional de percibir a los negocios como simples maquinas para generar ingresos era errónea. Para él, es como decir que el propósito de la vida es comer, lo cual no tiene sentido. Los negocios necesitan dinero para existir de la misma manera que nosotros necesitamos comida, pero no vivimos para comer. En el mismo sentido, un negocio no puede existir únicamente para hacer dinero.

El 1980 con el sueño de construir un espacio para nutrir a las personas y al planeta, se abrió la primera tienda Whole Foods en Austin, después de que John Mackey y Renee Lawson Hardy, dueños de la tienda de alimentos saludables SaferWay, unieran fuerzas con Craig Weller y Mark Skiles, dueños de Clarksville Natural Grocery. Como toda startup tuvo un comienzo complicado. Grandes sueños e ideas pero poco capital. Al inicio Mackey y Renee vivían en la tienda y tenían que bañarse con una manguera, ya que no había una regadera en la tienda. Sin embargo, con el paso del tiempo el sueño se fue convirtiendo en una realidad. No obstante, apenas un año después de la fundación de Whole Foods, la mayor inundación en 70 años arrasó Austin, arruinando sus productos y gran parte del establecimiento. La empresa perdió más de $400 000 USD en bienes, y lo peor era que no contaba con seguro. Sin embargo, el primer ejemplo de que iban en el camino correcto se presento cuando por sorpresa empezaron a recibir ayuda inesperada. Los clientes, los vecinos y los empleados de la tienda se ofrecieron voluntariamente para reparar el daño. Hubo incluso banqueros e inversores que aportaron dinero para sacar la tienda a flote, y 28 días después, Whole Foods volvía a abrir sus puertas. Y si bien esto fue en parte motivado por la empatía de las personas, había algo de esta empresa que había encantado a la gente, y había alimentado su altruismo. Esto era su propósito.

¿Qué hacía y sigue haciendo a Whole Foods una empresa diferente?


La respuesta radica principalmente en su propósito profundo. “Somos una empresa orientada al propósito que tiene cómo objetivo establecer los mayores estándares de excelencia para los minoristas de alimentos”. La calidad es un estado mental en Whole Foods Market. El propósito marca el camino, pero una de las principales características de la empresa, se centra en su visión de creación de valor. La empresa, como se estipula en su "Declaración de interdependencia”, reconoce la idea de que los stakeholders constituyen una familia cuyos miembros dependen unos de otros. Ese reconocimiento de interdependencia y de creación de valor mutuo, ha sido una característica fundamental para el desarrollo y crecimiento de lo que en algún momento fue una start up, y actualmente es la empresa referente en torno al movimiento empresarial más importante de la época: Capitalismo consciente. 

“Satisfacer a todos nuestros grupos de interés y lograr nuestros estándares es nuestro objetivo” ( Whole Foods, 2020) . Una de las responsabilidades más importantes del liderazgo de Whole Foods Market es asegurarse que los intereses, los deseos y las necesidades de nuestros diversos grupos de interés se mantengan en equilibrio. Para lograrlo, se requiere la participación y comunicación de todos nuestros grupos, pero sobre todo, requiere escuchar con compasión, pensar estratégicamente y actuar con integridad. La filosofía de la empresa estipula que cualquier conflicto debe ser mediado y solucionado mediante propuestas que mantengan el beneficio mutuo a partir de la premisa del GANAR- GANAR. “Crear y fomentar esta comunidad de partes interesadas es fundamental para el éxito a largo plazo de nuestra empresa”.(Whole Foods, 2020).

En Whole Foods, medimos nuestro éxito según la cantidad de valor que podemos crear para nuestros seis grupos de interés más importantes: clientes, miembros del equipo, inversionistas, proveedores, comunidad y el medio ambiente … (Whole Foods, 2020).

Actualmente, Whole Foods tiene más de 463 sucursales en 42 estados, tiene presencia en el Reino Unido y Canada.  Mackey ha dirigido Whole Foods durante 27 años con un éxito impresionante. Comenzando con $ 45,000 USD en capital, ha construido un negocio con 36,000 empleados, más de $ 5 mil millones de USD en ingresos anuales y una capitalización de mercado de más de $ 8 mil millones de USD. De todos los minoristas de alimentos en el Fortune 500, Whole Foods disfruta de las mayores ganancias como porcentaje de las ventas, el mayor retorno del capital invertido, las mayores ventas por metro cuadrado y la tasa de crecimiento sostenida más alta. La compañía duplica su tamaño cada 42 meses.

Vivimos en un mundo lleno de complejidad y desorden, no solo en los negocios, sino en la vida diaria, por lo que las empresas que puedan ayudar a sus clientes y colaboradores a encontrar simplicidad y orden lograrán sobresalir. Aquellas empresas que busquen genuinamente el conectar empíricamente con todos los involucrados en su operación serán y son un ejemplo del éxito del siglo XXI. Aquellas empresas que visualicen su existencia más allá de solo generar ingresos, serán casos de éxito que marquen la línea a nuevos proyectos sobre las ventajas de nacer y existir conscientemente.

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