• Carla Salamanca

Construyamos un nuevo normal. Un mejor normal

#EmprendimientoConsciente #CapitalismoConsciente


Construyamos algo que inspire a regresar más fuertes, más juntos, más conscientes.


En el último mes, las redes sociales han sido inundadas con mensajes motivacionales sobre como superaremos la pandemia y como volveremos a la normalidad. Sin embargo, también han aparecido mensajes que hablan sobre cómo lo que podría considerarse normal, es en realidad el causante del problema actual. ¿Existe la posibilidad de usar esta pandemia como una pausa o un momento de introspección? Es momento de pensar y reflexionar sobre todos aquellos problemas mundiales que están ahora más que nunca enfrente de nuestros ojos. Considerar si nuestra percepción de los negocios, el gobiernos y la sociedad son los correctos. Reflexionar sobre cómo podemos utilizar nuestro actual sistema económico para sacar lo mejor de nosotros.


Thomas Eckschidt menciona que el socialismo es un modelo excelente para repartir riqueza, mas no para generarla, mientras que el capitalismo actual, es excelente para generar riqueza, pero deficiente para repartirla. ¿Qué pasa si le agregamos un poco de consciencia al modelo? No es un sueño utópico o una realidad lejana. Es una ventana de oportunidad que ha demostrado ser altamente efectiva y rentable para grandes y pequeñas empresas que a través de su existir, consiguen impactar en el mundo de formas significativas. ¿Ejemplos? Patagonia. Una empresa que busca salvar al mundo al hacer que las personas se enamoren de sus paisajes, ríos, lagos y montañas. Ikea. Empresa que busca mejorar el día a día de cada persona sin impactar en el medio ambiente o MIKO, una empresa de distribución de comida a domicilio, que ha logrado generar cero basura a lo largo de su cadena de suministro, inspirar a muchos sobre cómo podemos hacer negocios sustentables y conscientes pero sobre todo una empresa que ante la crísis ha respondido al crear alianzas con restaurantes en problemas para ofrecer nuevos servicios a sus clientes y apoyar a sus compañeros de industria. 

Tal como lo expresó la directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Inger Anderse,, “ la pandemia de coronavirus COVID-19 ha de verse como una oportunidad para construir una “economía diferente, una en la que las finanzas y las acciones impulsen empleos sostenibles, el crecimiento verde y una forma distinta de vida” (ONU, 2020). Actualmente, existen un sin fin de noticias donde se transmite el mensaje de recuperación medio ambiental gracias a la cuarentena; debido a la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, esto es sólo temporal, dado que derivan de una aguda desaceleración económica y un trágico sufrimiento humano. “La cuarentena, no es un modelo de respuesta ambiental y mucho menos el modelo de un ambientalista” ( UNAM, 2020). De hecho, sobre la reducción de emisiones, el Instituto Scripps de Oceanografía ha destacado que el uso de combustibles fósiles tendría que disminuir aproximadamente 10% en todo el mundo y mantenerse así durante un año, para que la reducción pudiera reflejarse claramente en los niveles de dióxido de carbono ( UNAM, 2020).

Nuestra percepción sobre el mundo y sobre los negocios debe de cambiar. La actividad humana actual ha alterado casi el 75% de la superficie terrestre y ha empujado a la vida silvestre a un rincón marginado. A medida que continuamos invadiendo sin consciencia nuestras áreas naturales, aumenta el contacto entre los humanos y las especies portadoras de infecciones, ya sea como resultado de la urbanización, la pérdida y la fragmentación de hábitats o los mercados de animales vivos, todo lo cual aumenta la probabilidad de interacción entre estos vectores y los humanos ( UNAM, 2020). De acuerdo a cifras el IPBES, “100 millones de hectáreas fueron transformadas para la expansión agrícola en los trópicos entre los años 1980 y 2000. Un tamaño aproximadamente igual al de los territorios de Francia y Alemania combinados” ( UNAM, 2020).

Nuestro mayor miedo debe de ser el regresar a la normalidad. Debemos construir una nueva normalidad basada en un modelo capitalista más humano, más consciente. Si queremos recuperarnos de la actual pandemia, debemos generar un plan ambiciosos, medible e inclusivo; que busque mantener la naturaleza y generar una correcta distribución de la riqueza. Un modelo capitalista consciente, donde se agregue valor a cada stakeholder ( partes interesadas), y se respete nuestro único hogar, nuestro planeta.

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