• Carla Salamanca

5 Maneras en las que podemos fomentar una cultura organizacional de interacción y comunicación.

#CulturasConscientes #CulturasOrganizacionales Cuando pensamos en un equipo o una cultura de gran éxito, podemos analizar que sus comportamientos son muy similares a los de una familia. Todos buscan un bienestar emocional, salud, desarrollo e incluso diversión. Por otro lado, si la cultura funciona como una familia, nos abre oportunidad a tomar riesgos, existe más aprobación entre los miembros y también existen momentos de vulnerabilidad. Durante varios años hemos tenido la oportunidad de trabajar con distintas culturas organizacionales, equipos y personas. Pero sin duda alguna todas han coincidido en varios comportamientos que los llevan a una interacción con bastante “química”. Comportamientos que se perciben desde lejos e incluso generan comodidad y emoción.


  • Proximidad física.

Estudios en los cuales se analiza a equipos del MIT han descubierto que una de las características más fuertes y extrañas de un equipo exitoso no es la inteligencia ni la experiencia de sus miembros, sino dónde y cómo están acomodados sus escritorios en la oficina. Entre más cercanos se sientan de sus compañeros, sin perder el espacio vital, se fomenta mucho mayor interacción y la comunicación se dispara. Se olvidan los correos y los chats internos y se retoman las conexiones personales presenciales, se fomenta el contacto visual frecuente y sobre todo el contacto físico, una palmada en la espalda, un apretón de manos o incluso un abrazo.

  • Constantes diálogos breves animados, con multitud de preguntas en lugar de discursos.

Diálogos en donde todos participen, no solo una persona tome las riendas de la conversación. Los debates fomentan la participación de todos los involucrados y logra desbloquear seguridad psicológica al compartir ideas  y preguntas que son bien recibidas de cualquier miembro del equipo.

  • Todo el mundo habla con todo el mundo.

Nos hemos percatado que los líderes que más conectan en culturas organizacionales y equipos de trabajo son los que están abiertos a relacionarse con todos, a interesarse. Toda persona puede ser alguien cuando otro la comprende y cree en ella. Todos son igual de importantes en una cultura organizacional y aportan desde su trinchera al propósito de cada organización.


  • Escucha detenida y activa.

Cuando se escucha se construye lealtad y aumenta el conocimiento (Maxwell, 2014). Las empresas con una cultura consciente y enfocada a la gente, tienen una reputación de escuchar a su gente, por lo tanto nunca faltan ideas e iniciativas nuevas.

  • Humor, risas.

La comunicación abierta no fomenta mal entendidos, no fomenta chismes, no fomenta guardar rencor. Al contrario, cuando se logran conectar la energía del lugar y hacer sentir a la otra persona única y valorada con detalles amables que van desde un gracias; se abre un clima de buen humor y goce.

Por último, es importante mencionar una palabra clave para fomentar una cultura de comunicación abierta, y es “credibilidad”. Se debe honrar todo lo que se comunica, es decir, la gente debe sentir que lo que comunicamos sea tomado en cuenta.

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